viernes, 23 de enero de 2009

¿Necesita mi bebé tener un horario fijo?

Antes de que tu bebé naciera era fácil predecir cómo iba a ser tu día. Ahora que alguien nuevo y único ha entrado en tu vida, todo ha cambiado, incluyendo el cómo transcurre tu día. Es muy posible que el ritmo de tu bebé sea muy diferente a lo que esperabas antes de que él naciera. Tal vez no te has dado cuenta que debido a las diferencias de cada uno, los bebés sanos que son alimentados con pecho todo el tiempo, pueden mamar cada hora o bien cada cuatro horas, ambos casos son muy frecuentes y en ambas circunstancias crecen bien. Los patrones diarios de alimentación con pecho, varían de bebé a bebé y de un día al otro. La vida con un recién nacido puede ser muy impredecible.

Tener herramientas para arreglárselas con los desafíos de tener un recién nacido en casa, puede ayudar a hacer esta etapa menos estresante. Aquí hay algunas ideas para varias situaciones que te pueden ser útiles.

Si amigos bien intencionados o familiares te presionan diciendo que tienes que "ponerle un horario a ese bebé", piensa si realmente ese horario satisface las necesidades de tu bebé o los deseos de otros adultos.

Mas allá de los amigos bien intencionados o de los familiares, algunos métodos de crianza para padres sugieren un horario muy rígido para bebés menores de un año. Como se menciona más abajo, restringir el tiempo que el bebé pasa en el pecho, así como extender el tiempo entre las tomas de leche, puede ocasionarle problemas de salud a tu bebé.

Muchas mamás se sorprenden de la rapidez y la facilidad con la que se digiere la leche humana (normalmente dentro de 90 minutos desde la última toma). En lugar de observar el reloj, se recomienda a las madres estar pendientes de las señales de su bebé cuando esté hambriento, tales como el reflejo de "búsqueda", chuparse o morderse las manos o dedos, o el llanto. De acuerdo a la Academia Americana de Pediatría, el llanto es una señal muy tardía de que tu bebé tiene hambre.

Los bebés saludables necesitan mamar cada dos o tres horas durante un periodo de 24 horas. Esto equivale a 10 ó 12 tomas cada 24 horas. Tu recién nacido no debe pasar más de tres horas entre cada toma por dos razones muy importantes:

1) El recién nacido necesita alimentación continua para tener una nutrición adecuada y permanecer hidratado.
2) La alimentación frecuente asegura que tus pechos estarán estimulados lo suficiente para producir la leche necesaria.

En las primeras semanas, tu bebé necesita alimentarse de 10 a 12 veces al día. La alimentación de tu bebé va a ser más espaciada conforme vaya creciendo y su estómago se vuelva más grande. Cualquier horario que evite que un bebé de seis semanas o menor amamante por lo menos cada dos o tres horas (o con mayor frecuencia durante períodos de crecimiento acelerado) tiene el potencial de causar problemas de bajo peso para el bebé. Investigaciones muestran que restringir la cantidad de tiempo en un pecho y extender el tiempo entre tomas, puede reducir no sólo la producción de leche, sino también la grasa de la leche. Por lo tanto, para tener un bebé saludable que crezca adecuadamente, dale pecho a libre demanda.

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