martes, 2 de junio de 2009

¿Por qué comparar el comer con el cagar?

Siento lo escatológico del titular, pero llega un momento en que parece que hay que explicarlo así para que las personas abran un poco los ojos y la mente: El mundo será mejor cuando la gente deje de comparar el comer con el cagar.

Hace unos días comentaba que tan sólo al 49% de los pediatras les parecía bien que las mamás den el pecho en público.

Si entre los pediatras, teóricos defensores de la lactancia materna, hay tanto rechazo al amamantamiento público, no quiero imaginar qué porcentaje de la población es contrario a que un bebé tome leche materna ante ellos.

Aqui hemos hablado ya en diversas ocasiones de madres que dando el pecho a sus bebés han recibido reprimendas o han sido invitadas a hacerlo en otro sitio con mejores o peores modales.

Siempre que argumentamos a favor de que una madre pueda alimentar a su hijo allí donde quiera, decimos que es un acto totalmente natural y una necesidad básica que en la mayoría de ocasiones requiere de un alto grado de premura. Los bebés no saben esperar y tienen derecho a recibir alimento allí donde lo necesiten.

Sin embargo, sigue existiendo un sector de la población que considera que dar el pecho a un bebé en público es algo obsceno y que no tienen por qué ver el seno de una señora, cuando tiene la posibilidad de hacerlo en otra parte.

Para ellos, y así lo verbalizan muchas personas, “mear o cagar” también es una necesidad fisiológica y algo totalmente natural, y sin embargo no lo van haciendo delante de los demás en medio de la calle.

Viendo esta visión equiparadora del comer con el cagar, entiendo perfectamente que en un restaurante se sugiera a estas madres que vayan al lavabo a amamantar a sus hijos.

Y esto da que pensar, porque dudo que nadie se comiera un bocadillo o su plato en el lavabo de un restaurante.

Lo siento, queridos detractores del amamantamiento en público, si ustedes tienen derecho a comer delante de los demás, un bebé también lo tiene.

Es más, este debate no existe cuando el bebé en cuestión es alimentado con biberón, por lo que allí donde un bebé pueda tomar biberón sin molestar a los demás (creo que en cualquier sitio), un bebé amamantado podrá tomar leche materna de su madre.

Hasta donde tengo entendido, las mujeres tienen glándulas mamarias y pechos para alimentar a sus bebés, qué pena que muchos se hayan quedado única y exclusivamente con el factor erótico (secundario) de los mismos.

Esperemos que poco a poco la sociedad avance (que nos estamos quedando muy atrás, demasiado) y acepte de una vez que dar de mamar a un bebé no es un acto censurable.


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