martes, 3 de febrero de 2009

LAS VACUNAS ¿SON SEGURAS?

1. Las Vacunas son Tóxicas.

Las Vacunas contienen sustancias que son venenosas para el hombre (por ejemplo: el mercurio, formaldehído, aluminio, etc.) En los envases que contienen las vacunas se adjunta información que confirma lo señalado anteriormente, sin embargo, los doctores ocultan estos datos de sus pacientes.
Las Vacunas son agentes generados y contienen tejidos extraños que es alterado genéticamente usando componentes humanos y animales.

2. La Inmunización (el acto de aplicar las vacunas) daña al cerebro y estropea las funciones inmunes del cuerpo.

Investigaciones científicas realizadas de forma independiente y veraz han comprobado que la vacunación es el causante de muchas enfermedades, como:

Síndrome de Muerte Súbita Infantil (o SIDS, muerte crib o muerte cot )
desórdenes que suceden durante el desarrollo (autismo, convulsiones, retardo mental, hiperactividad, dislexia, etc.), deficiencia del sistema inmunológico (i.e. SIDA, Síndrome de Epstein Barr , etc.)
enfermedades degenerativas (i.e. distrofía muscular, esclerosis múltiple, artritis, cáncer, leucemia, lupus, fibromialgia, etc.)

3. El alto índice de reacciones adversas a las vacunas ha sido ignorado y negado por los practicantes de la medicina convencional.


Antes de 1990, los doctores no eran requeridos por la ley a reportar las reacciones adversas al Centro para el Control de Enfermedades (CDC).

Las reacciones adversas son consideradas “normales” y son ignoradas o diagnosticadas como alguna otra enfermedad. Pero, incluso con un sistema poco detallado e incompleto, los reportes de reacciones nocivas son sustanciales.
Y apesar de la obligación legal impuesta sobre ellos, solo 10% de doctores reportan los daños causados al CDC tras las vacunaciones.

A lo largo de muchos años, gran cantidad de medicos reconocidos han hecho público su rechazo y oposición a la vacunación, catalogándola como un fraude científico.

4. Los programas de Vacunación masivos ponen en peligro al público de una forma sistemática y frívola.


Desde que la vacuna atraviesa la piel es, técnicamente, una cirugía. Toda cirugía requiere del consentimiento del paciente. Por su parte, es muy poco probable contar con el concentimiento de ellos antes de la administración de la vacuna.
Los doctores vacunan a sus pacientes quienes ignoran las consecuencias causadas por la misma. Los productores de vacunas colocan en sus paquetes datos parcializados y mínimos requeridos por ley para impedir que sus consumidores tomen una decisión informada.

Declaraciones de doble sentido y acciones no éticas, como amenazas, intimidaciones y presiones, son usadas frecuentemente para garantizar la vacunación.

5. No existe prueba alguna que compruebe que las vacunas son seguras o efectivas.


No existen estudios para controlar los resultados. Las autoridades consideran que “obviar la vacunación” no sería ético y se han negado a hacer estudios a voluntarios quienes no recibieron vacunación. Si los controles de vacunación fueron hechos siguiendo los parámetros de una ciencia honesta, la vacunación sería desechada.

Los estudios que han sido realizados no fueron elaborados para eliminar los resultados parcializados. Las autoridades encargadas de llevar a cabo e informar acerca de dichos estudios trabajan conjuntamente con las compañías productoras de vacunas y, por ende, tienen muchos intereses creados. En otras industrias, este tipo de acciones parcializadas no son toleradas. Las lesiones y muertes señaladas en estos estudios son atribuidas a todo tipo de causas menos a la vacunación. De esta forma, manipulan los resultados y hacen creer que las vacunas podrían tener algún tipo de mérito.

6. Las leyes permiten que las compañías farmacéuticas violen la confianza pública.


En litigios privados de vacunación se ha comprobado que las vacunas son mortales.

Los productores de vacunas usan “ordenes de mordaza” como una herramienta de defensa legal para impedir que el demandante haga públicos los detalles y verdades de la naturaleza nociva de las vacunas. Nuestro gobierno ha permitido estas tácticas inmorales que ponen en riesgo la salud pública.
7. El Acta Nacional Infantil de Lesiones de Vacunación firmado en 1987 es una ilusión.


Este programa de compensación pretende dar a conocer el daño causado por las vacunas al hacer “correctas” las fallidas. Nada en esta acta busca revertir los daños ocurridos hasta el momento.

Esta acta fue aprobada tras la presión de los productores de vacunas al gobierno, quien los “inmunizó” de juicios y batallas legales que podrían llegar a costarles $4 millones cada uno.

Los fondos son patrocinados por los mismos consumidores de vacunas que a través de impuestos colaboran con los daños a otros como a ellos mismos. Los productores de vacunas se han hecho “inmunes” de toda responsabilidad. En los últimos años se ha vuelto más difícil compensar a través de de dicho programa debido a sus parámetros y complejidad que margina de culpa a las vacunas y, en cambio, acusa a los padres del Síndrome del Bebe Sacudido.

8. El desinterés de las Compañias Aseguradoras Privadas.

Las Compañias Aseguradoras Privadas han abandonado por completo los casos de daño a la propiedad y vida (daños a terceros) debido a:

Gracia Divina

Guerra Nuclear y Accidentes de Plantas Nucleares

Vacunación

9. La Vacunación no es una salida de emergencia.

Quienes las apoyan claman que las vacunas descartan cualquier riesgo potencial futuro y, aún así, los padres son presionados a tomar una decisión inmediata. Si los doctores asustan e intimidan a los padres, están aplicando medidas inmorales. Las vacunas son drogas que causan secuelas serias a quienes las usan. Tiempo e información deben ser requisitos indispensables antes de tomar una decisión final.
10. No existe una ley que obligue la vacunación infantil.


La vacunación es asociada con los centros educativos pero no es compulsiva. Existen excepciones de vacunación que son restringidas y monitoreadas. Además, son parte de los programas de salud del Estado y pueden ser expandidas por presión pública.

El personal de los departamentos de Salud, Educación y la Asociación Médica Americana obtienen ganancias gracias a la venta de vacunas. Ellos mantienen bajo cinco llaves la existencia y detalles de las excepciones.

La Fundación Rockefeller ha apoyado fervientemente la reducción de la población desde los años 70, entonces, por qué la Fundación Rockefeller está ‘tan preocupada’ por reducir el número de muertes causadas por el HPV?

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